De Polka a la Montaña
Originario de Polka, un lugar de calor intenso camino a Parrita, Don Célimo es un hombre de pocas palabras pero con un sentido del humor afilado. Su infancia fue de esfuerzo puro, comenzando a trabajar en el campo a los escasos 8 años, sembrando maíz y frijoles, una etapa que forjó su carácter disciplinado.
El Oficio de la Madera
A los 17 años, cambió los cultivos por el aroma del cedro y el cenízaro. Durante tres décadas se especializó en la madera, convirtiéndose en un experto en prepararla para techos y construcción. Su espíritu emprendedor lo llevó a tener su propio negocio, permitiéndole ser su propio jefe y generar el sustento con orgullo e independencia.
Sabiduría y Templanza
Don Célimo aplica la misma rectitud de sus cortes de madera a su filosofía de vida. Cree firmemente en la moderación, con una ética de "un sábado y ya" respecto a los vicios, priorizando siempre la salud y la paz mental. A pesar de una molestia en la rodilla, se siente "entero" y fuerte, enfrentando la vejez con una autoestima sólida y bromas constantes.
El Orgullo de una Carrera
Su cosecha más dulce no es material, sino familiar. Su rostro se ilumina al hablar de su hija Kimberly, quien estudia Administración y trabaja simultáneamente. Ella representa su mayor orgullo y su principal red de apoyo, siendo el fruto del sacrificio y los valores de trabajo que Don Sélimo sembró durante toda su vida.