Raíces en San Rafael
Don Marcelo es puriscaleño de cepa, específicamente de San Rafael. Creció en una familia numerosa de seis hermanos, en una época de "tiempos malos" donde la dieta se basaba en lo que la tierra daba: banano maduro con dulce y tortillas. Estos inicios marcaron su carácter humilde y su profunda conexión con la finca de su padre, donde trabajó casi toda su vida.
El Arte de la Pesca Artesanal
Sus ojos se iluminan al recordar las pozas de los ríos de su juventud. Don Marcelo era un experto en la pesca de camarones de río, una labor que realizaba con paciencia y destreza para llevar alimento a casa. Hoy, observa con nostalgia cómo el paso del tiempo y la contaminación han cambiado aquellos paisajes que él recuerda como una "época dorada".
Lealtad Familiar
Un pilar fundamental en su vida fue la decisión de quedarse al cuidado de sus padres hasta el final de sus días. Esta entrega abnegada es la razón por la cual no formó una familia propia, pero le brindó la paz de haber cumplido con su deber más sagrado. Su historia es un testimonio de amor filial y sacrificio que resuena con fuerza en su comunidad.
Nueva Etapa de Bienestar
Tras una vida de libertad en el campo, Don Marcelo ha sabido adaptarse a su nueva realidad en el hogar con optimismo. Aunque extraña sus recorridos por la finca, reconoce la importancia de estar bien asistido y valorado. Se mantiene como un hombre observador y optimista, que disfruta ver cómo el hogar se embellece día a día, sintiéndose parte de una nueva gran familia.