El Rescate y la Infancia
La vida de Doña Grace es un testimonio de supervivencia. Aunque sus primeros pasos estuvieron marcados por la adversidad, su hito más importante fue ser rescatada por su abuelo cuando apenas gateaba. En Cerbatana, creció protegida por una figura paterna que le dio seguridad, le compró su primera vaca y le fomentó su amor por la cocina en una pequeña cocinita de madera.
La Cocinera de Corazón
Para Grace, el afecto se sirve en un plato. Toda su vida ha estado ligada al aroma del arroz con leche y los dulces tradicionales. Su identidad está profundamente conectada con su rol como cocinera; es una mujer detallista que atesora objetos con valor sentimental y que mantiene estándares altos de calidad, defendiendo siempre que la comida debe hacerse con cariño y buen gusto.
Amor sin Edad
Su estancia en el hogar ha sido escenario de un evento extraordinario y tierno: allí conoció a quien fue su esposo. Vivieron una historia de amor y compañía durante un año hasta su fallecimiento, rompiendo el mito de que en la tercera edad ya no hay espacio para nuevos vínculos. Esa capacidad de volver a amar demuestra la apertura de su corazón y su valentía emocional.
Dignidad y Autonomía
Grace no teme expresar su opinión ni defender su privacidad. A pesar de los retos de la vida institucional, mantiene su autonomía de juicio y sus deseos propios, como la ilusión de celebrar su cumpleaños en junio con un pastel. Su historia dignifica la figura de los abuelos como protectores y nos recuerda que la identidad de una gran cocinera nunca se pierde, sin importar dónde se encuentre.